Esto es una especie de saludo de bienvenida a mi espacio de liberación mental, filosofía mundana, humor, arte y cualquier cosa que se tercie en un lapsus mas o menos extenso de inspiración. Publicaré las viñetas y reflexiones que la libertad de mi autocensura (poco estable) me permita y espero que sea inteligible para todo el que aterrice por este sitio. Gracias por la visita.
viernes, 8 de abril de 2011
Lacra
miércoles, 2 de marzo de 2011
Re partido
domingo, 19 de diciembre de 2010
Mente navideña

Paz, amor, felicidad, son palabras repetidas insistentemente, como una letanía que ya no conmueve por lo monótono del mensaje, aunque sea una vez al año.
Volvemos a consumir desmesuradamente: comemos glotónamente; compramos regalos tontamente; nos felicitamos, no se porqué, machacónamente; nos regalan y regalamos incesantemente; gastamos dinero absurdamente; jugamos a la lotería, por si nos toca el gordo, avariciosamente; esperamos a Papá Noel y a los Reyes Magos incongruentemente; comemos doce uvas atragantadamente; mentimos a los niños desvergonzadamente; saltamos las dietas arriesgadamente y... en fin: damos de comer a un indigente opiparamente sin importarnos de que se alimentará el resto de sus días.
Quizás toda esta desmesura y exageración sea el antídoto, inconsciente y colectivo, que nos ayude a soportar las carencias afectivas, materiales y sentimentales que nos lastrarán la vida del año venidero.
Bueno: el sufijo “mente” nada tiene que ver con nuestra “ídem”, porque durante las fiestas de fin de año es lo que menos usamos...y el resto del año... poco.
En fin: supongo que no será de gran esfuerzo mental darse cuenta del porqué del titulo de este comentario.
¿La viñeta?: espero que vuestra “mente” descifre todas las claves de la misma.
A pesar de todo: ¡¡Felices fiestas!!
lunes, 1 de noviembre de 2010
Carnavaloide

Como no quiero hablar de "Jalogüen" (Halloween) porque hoy es el día de los difuntos, y todos los años comento lo mismo, hablaré de carnaval... si, de carnaval, porque esto es en lo que se convirtió una fiesta donde los espíritus de los muertos una vez al año se comunican con los vivos.
domingo, 21 de marzo de 2010
Sociedad IKEA

domingo, 7 de marzo de 2010
Corridas de sangre

El que no tiene “muchas luces” se viste de ellas para compensar sus carencias, y los que llaman “maestro” al de las luces es porque se sienten alumnos de la incultura.
Los “diestros” matan por dinero y sus esperpénticos gestos, arrogantes, desafiantes y chulescos, ante un animal no racional, son la forma de ocultar el miedo que sus rezos previos, en la capilla de la plaza, no consiguieron mitigar.
Los humanos debemos de sentir compasión ante la muerte de un ser vivo, y si sentimos placer: es que somos inhumanos.
Mi deseo seria que las corridas: si son cultura, que se queden en los libros; si son tradición, que se queden en la imaginación y si son arte, que se denomine “Arte Macabro”.
La viñeta.
El vidrio artesanal del taxidermista no puede evitar que la compasión y la pena infinitas fluyan en forma de lagrimas a modo de duelo por los congéneres que seguirán muriendo de forma cruel, sin imaginarse cuales son las razones que llevan a un ser “racional” a divertirse con la muerte y la sangre.
sábado, 9 de enero de 2010
Civilización

Nuestro nivel cultural, científico, artístico y religioso nos avala como civilización mas o menos avanzada. Pero no garantiza que todos los componentes (humanos) de dicha civilización merezcan disfrutarla, porque no hacen ni el mas mínimo esfuerzo por mejorar:
Nacemos al azar en cualquier lugar, nuestros padres nos dan las pautas de educación, practicamos la religión del entorno, estudiamos hasta cierta edad porque nos obligan, después seguimos estudiando “lo que tenga mas salida” o trabajamos para mantener un cómodo nivel de vida, nuestro ocio lo administramos según nos lo venden los medios, respetamos las leyes y las normas que otros crearon, y nuestra vida sigue el cauce placentero de una civilización que alguien creó para nosotros. Todo esto (y muchísimo mas) se repite con la misma cadencia miremos donde miremos: en Laponia, en el desierto de Kalahari, en la Patagonia, en Londres, París o Gijón.
Lo que quiero decir con todo lo anterior es que todos deberíamos, según nuestro “status”, hacer alguna innovación en nuestras rutinas, crear situaciones nuevas aunque rompan con los protocolos, modificar las cosas aunque nos equivoquemos, pequeñas variaciones o grandes modificaciones, cualquier cosa que sea de nuestra propia “cosecha” para poder denominarnos civilizados.
El dibujo es un águila arpía (harpya) que quiere entrar en el mundo de la civilización con un innovado tren de aterrizaje para sus congéneres mas evolucionados.
